martes, 15 de diciembre de 2009

Dr. Javier Indart: SÍNDROME DE MUNCHAUSEN POR PODERES


Para ver las imágenes mas grandes debes hacer un click sobre las mismas

SÍNDROME DE MUNCHAUSEN POR PODERES

Javier Indart*



El síndrome de Munchausen por poderes, es un cuadro en el que una
persona, usualmente la madre, fabrica o inventa síntomas en perjuicio de su hijo:
• Refiriendo una historia errónea.
• Proporcionando al niño una sustancia tóxica (poisoning).
• Provocando un daño directo sobre el niño (dentro de esto está la
sofocación o la asfixia).
Roy Meadow acuñó el término síndrome de Munchausen por poderes,
en 1977. Este es un cuadro que aparece cuando un niño se presenta para su atención médica, a menudo varias veces, con síntomas o signos de enfermedad que han sido fabricados por su cuidador adulto, habitualmente la madre.
Hay que diferenciarlo del cuadro de los adultos o Síndrome de
Munchausen propiamente dicho definido por Richard Asher en 1951. Es un cuadro caracterizado por el abuso de consultas hospitalarias a raíz de falsos y significativos padecimientos, que por sus características promueven estudios en ocasiones cruentos y tratamientos médicos innecesarios en ellos mismos.
La denominación del síndrome fue motivada por los antecedentes
históricos de Karl Friederich Hieronymus Baron Von Munchausen, conocido como el “barón de las mentiras” nacido en 1720 en Bodenwerder. Se desempeñó como capitán de caballería para un regimiento ruso en dos guerras contra los turcos, y era un conocido narrador de anécdotas sobre cacerías, viajes y batallas.
Según Meadow, las señales para advertir su ocurrencia son:
• Persistencia o recurrencia inexplicada de enfermedades.
• Las investigaciones no se corresponden con el aspecto sano del niño.
• Los médicos con experiencia indican “no haber visto nunca un
caso semejante”.
• Los signos o los síntomas no se presentan cuando la madre está
ausente.


* Médico Pediatra. Jefe del Servicio de Violencia Familiar. Hospital General de Niños Dr. Pedro de Elizalde

89


• Madre excesivamente atenta que no quiere alejarse de su hijo.
• Tratamientos ineficaces, y madre conforme con el proceder
médico a pesar de los resultados.
• Tratamientos no tolerados.
• Trastorno muy raro como diagnóstico primario.
Además es frecuente encontrar las siguientes situaciones:
• Convulsiones que no mejoran con los anticonvulsivantes usuales.
• Madres con historias personales de síndrome de Munchausen.
• Madre con un fondo paramédico.
• Ausencia de padre.
• Los exámenes complementarios no aclaran el diagnóstico.
• Hermanos con enfermedad rara o antecedentes de hermanos
fallecidos por muerte súbita o causas extrañas
Los signos y síntomas pueden ser variados como:
• Genitourinarios (dolor, sangrados, infecciones).
• Digestivos (dolor, vómitos, diarrea, sangrados).
• Neurológicos (convulsiones, trastornos del sensorio y
comportamiento).
• Caos bioquímicos incompatibles con la vida.
• Sindromes hemorrágicos (anemia, hematemesis, hematuria,
melena o enterorragia).
• Sindromes febriles (Síndrome febril prolongado sin foco
aparente).
• Otros: exantemas, hipoglucemia, desnutrición, insuficiência
cardíaca)
No se conoce la frecuencia de casos en nuestro país. Aunque la incidencia anual de su aparición fue 0.5/100 000 para niños menores de 16 años en las Islas Británicas.
Meadow identificó los factores asociados con mayor peligro para el niño.
Estos incluyen la asfixia o envenenamiento, edad del niño menor de 5 años, y antecedentes familiares de hermano fallecido por “muerte súbita”. Es frecuente la afectación de varios hermanos en una misma familia. Otras características de mal pronóstico incluye la no aceptación del hecho, ser portador el/a de síndrome de Munchausen, la dependencia de drogas o alcohol y seguir intentando fabricar o inventar luego de la confrontación.
“Los padres y sobre todo la madre, inventan, falsifican o producen de
manera voluntaria síntomas al niño, con la finalidad de gratificar las

90


necesidades psicológicas de atención y dependencia de ellos mismos”.
(Meadow)
Los síntomas son provocados por el adulto con intencionalidad,
voluntariedad y la ausencia de un beneficio consciente (a diferencia del enfermo simulador) y la falta de control sobre su conducta (sus actos son compulsivos, sus manipulaciones son conscientes, no así sus motivaciones).
El DSM-IV propone los siguientes criterios de investigación para el
trastorno facticio por poderes:
• Producción o simulación intencionada de signos o síntomas físicos
o psicológicos en otra persona que se encuentra bajo el cuidado
del perpetrador.
• La motivación que define al perpetrador es el deseo de asumir el
papel de paciente a través de otra persona.
• No existen incentivos externos que justifiquen este
comportamiento (por ejemplo, una compensación económica)
• El comportamiento no se explica mejor por la presencia de otro
trastorno mental.
Algunas de las características de las madres son:
• Gran destreza para manipular al personal (médicos, enfermeras,
trabajadoras sociales).
• Madres con edad promedio de 30 años.
• Sobreprotectoras con el hijo.
• Relación simbiótica con el hijo.
• Con trastornos disociativos atípicos.
• Depresivas, ansiosas.
• Con gran capacidad de invención.
• Agresividad.
• Algunas presentan un trastorno límite de la personalidad.
El diagnóstico muchas veces se realiza filmando a los progenitores
cuando están internados, en circuito cerrado de televisión. En nuestro país el diagnóstico se confirma con la no aparición de nueva sintomatología y mejoría rápida de la instituida en ausencia de los cuidadores.

Bibliografía
1. Roy Meadow Different interpretations of Munchausen
sindrome by Proxy Child Abuse & Neglect 26 (2002) 501-508
2. American Psychiatric Association DSM IV TR Diagnostic
and Statistical manual of mental disorders 2000, 513
3. N. Garrote y col. Síndrome de Munchausen por poder y
manifestaciones de supuesto evento de aparente amenaza a la vida Arch
Argent Pediatr 2008; 106(1):47-53 / 47

91